Después de la visita que le hice a Cristopher entendí, que no necesitaba que el me pidiera perdón para poder sanar, que él estaba totalmente desquiciado, y que para poder curar todo el dolor que había sentido solo necesitaba que el tiempo pasara y se encargara de ponerlo todo en su lugar.
Los días pasaron y se acercó el día del juicio de Cristopher, me estoy poniendo un bello traje, me arreglo mi peluca, mis hijos no iban a asistir, ellos no debían presenciar todas las aberraciones que se iba a hablar en ese juicio, asi que iría con Carlos, mi fiel e incondicional compañero.
- ¿Estas lista para esto?...