Aún no tenia idea como era que Tobias sabia cada paso que daba. Sentía que todo el tiempo controla hasta lo más mínimo de mis salidas. Mire para todos lados abrazada a la cartera, detrás alguien gritando mi nombre pero no me detenía. Un tirón hace que cierre los ojos del miedo, ese golpe seco contra la pared hicieron que me queje –No quiero morir– pedí entre susurros.
Las manos esas dejaron de presionar mi cuerpo –Lo siento, Harper. Mírame, soy yo – abrió sus brazos sonriendo.
Esa voz hizo que mis miedos desaparezcan –Alan, casi me matas de un infarto. Creía que iban asesinarme – respondí tocando mi pecho....