Ya no tenia más remedio, amaba con locura a ese hombre –¿Ya estás lista? – pregunto abriendo la cortina del vestidor.
Alcance a taparme con mis manos la parte de adelante y me volteé –Un segundo, por favor – pedí.
Perdí hasta la intimidad con ese hombre, mis padres no entendían lo que era para mi tener que luchar todos los días así. Suspire y me miré al espejo –Eres una débil – susurre mirándome fijamente.
La cortina se volvió abrir y apoyo su codo contra la pared –Estás hermosa, ese vestido esta hecho a tu medida – dice sonriendo.
Observé de arriba hacia abajo, me puse de perfil y...