Capítulo 37 —Las sorpresas no tienen fin
Narrador:
Vivian llegó al despacho de Dorian sin previo aviso. No había llamado ni anunciado su visita, simplemente apareció. Estaba molesta, pero su postura era firme, decidida a no dejarse intimidar. Cuando la secretaria trató de detenerla, Vivian la ignoró y continuó hasta llegar a la puerta del despacho de Dorian, que se encontraba medio abierta. Él levantó la vista al ver a Vivian entrar, y la expresión en su rostro pasó rápidamente de sorpresa a incomodidad. Sabía que el tema de Alaric seguía siendo un punto de tensión, pero no esperaba una confrontación directa tan pronto.
—Vivian —dijo Dorian, cerrando la carpeta...