Capítulo 38 — ¿Gideon?
Narrador
Manteniéndose en su despacho, sumergido en la lectura de algunos documentos, Dorian se hallaba retraído del mundo exterior. Todo este caos de su reciente paternidad, el rechazo de Elektra, y la extorsión del desconocido lo tenía abrumado sin saber bien qué hacer. Librando una bocanada de aire, trató de disipar los pensamientos que regresaban para perturbarlo, un poco de culpa, también desconfianza, pero también el dolor de sentirse engañado por Vivian. Colocándose de pie, llamó a su secretaria para pedirle un café, y viendo cómo ingresaba al despacho, pidió una vez frente a él.
—Podrías traerme un café, bien cargado, y sin azúcar.
Asintiendo al...