—Harry —respiré. Pero no sabía qué podía decirle. Sabía que ese compromiso era cosa del pasado y que el tipo estaba completamente fuera de mi vida, pero entendía que Harry sintiera que no había confiado lo suficiente en él. La forma en que seguía mirándome, sólo me hacía sentir peor conmigo misma. Rompí nuestro contacto visual, ya que era demasiado pesado mirarle ahora mismo. Mis manos lucharon con el dobladillo de mi camisa.
—Nunca iba a hablarte de ello—. Dije con sinceridad.
—¿Por qué no? —preguntó directamente después de que las palabras salieran de mi boca. Escuché el daño que le había hecho en su voz. Estaba frágil y desconcertado...