Se limpió la boca y tiró las servilletas en la caja vacía de la mesa antes de mirarme.
—¿Qué tienes en mente? —Me preguntó mientras daba un sorbo a su bebida. Vicky enarcó una ceja cuando guardé silencio. No estaba segura de que estuviera preparada para escuchar lo que iba a decir, y no quería presionarla demasiado, pero necesitaba que lo supiera. —Abre, rizado—. Me animó, dándome el último empujón para que dejara de actuar como una zorrita y fuera a por todas.
—¿Recuerdas cuando estuvimos en Nueva York y fuimos al Blue Moon? Nos lanzaron una bola —asintió Vicky con cuidado; aprensiva sobre a dónde iba con esto. —Y...