Justo cuando volvía al sofá, oí sonar mi teléfono. Me puse rígida, porque sabía que debía ser Harry quien me había enviado un mensaje de texto. No me equivoqué cuando revisé mi teléfono.
Harry: —Hola, nena. ¿Va todo bien en el Moulin Rouge? Hablé con William antes cuando llegué a Florida. Le conté lo del baile de máscaras y se apuntó—.
Quise enviarle un mensaje diciendo que me alegraba de que William estuviera de acuerdo. Pero me detuve al recibir otro mensaje.
Sentí que me sintonizaba con un cúmulo de emociones cuando miré la foto que me había enviado junto con un mensaje.
Era una foto suya en el lugar...