No pude protestar ante sus palabras, porque tenía razón. Un día me alegraría de todas las circunstancias de mi vida, pero ahora mismo no lo estaba. Habían pasado tantas cosas que apenas podía explicar lo que me había hecho. Estaba rota y a la vez me sentía como si hubiera vuelto a nacer. Estúpido, lo sé.
—No voy a hablar más de esto, porque es bastante deprimente. Así que, ehm, déjame preguntarte otra cosa que puede ser más divertida—. dijo Tyler, y se acarició con los dedos la barba. Estaba pensando en temas para hablar. Me llevé el té a la boca, tomando un sorbo antes de devolverlo a la...