Capítulo veinticuatro
Narración: Derecca Cartwright
Quizás era muy pronto, o es la sensación de haber estado a punto de morir, la verdad es que no lo sabía a ciencia cierta. Solo me permití dejarme llevar, lo cierto es que deseaba aquello. Rápidamente eché un vistazo y noté que mi cabaña era bastante grande por dentro y lo mejor es que tenía cuatro divisiones, con puertas de roble para cada cuarto. Decidí jalar de la mano a Niko y llevarlo a la última del lado izquierdo. Entramos a trompicones, cerramos la puerta con llave y volvimos a lo nuestro. Rápidamente sus labios estuvieron en los míos, con sus manos recorriendo mi...