Tiempo después de desayunar y que el barco se encontraba navegando muchísimo antes de que ella despertara, llegaron a la pequeña isla Citnos, a unas cuantas millas náuticas de Mykonos. Cuando bajaron, caminaron mucho rato entre las calles. Incluso comieron de pequeños puestos ambulantes, algunas cosas típicas de allí. Probó unas galletas dulces y saladas que le dieron ganas de llevarse la bolsa entera, pero se contuvo
También se sentaron en una terraza de un local para probar el famoso queso griego, puesto que en Citnos se decía que se hacían los mejores de entre todas las islas del mar Egeo. Lo probaron con pan untado en mantequilla, en ensalada...