Desde el punto de vista de Beca
Nos sentamos tranquilamente en la mesa a comer, sin hablar ni mirar a nadie. Cobi y yo estábamos bien, pero no estaba segura de que le pareciera bien que Brissa le drogara. Y lo triste era que yo había participado en eso.
—¿No queremos hablar todos? —preguntó Ken en voz baja.
—No recuerdo una mierda —Cobi susurró en voz baja.
Brissa levantó su mirada del suelo y suspiró con fuerza.
—Lo siento, todo fue culpa mía —respondió en voz baja.
Cobi también levantó la cabeza del suelo y la miró.
—No sólo tengo un ligero dolor de cabeza que no parece desaparecer, sino...