Desde el punto de vista de Magnus
—¿Hermano era necesario? —preguntó Gunnar lánguidamente.
—¿Estás sugiriendo que sigamos adelante con su estúpida idea de darle el veneno? —pregunté seriamente.
—Bueno, si es la única forma de saberlo. —contestó mientras yo le miraba fijamente— ¿Qué? —Preguntó encogiéndose de hombros.
—Vete a la mierda. —. Escupí y salí enfadado de la oficina.
¿Cómo pudo pensar en hacerle eso a nuestra Mate? Sí, yo también tenía curiosidad por saber cómo era su pelaje de lobo, pero eso no significaba que hubiera aceptado infligirle dolor.
Subí a la habitación de Gunnar y me detuve en la puerta.
¿Por qué estaba aquí?
No tenía ni idea...