Desde el punto de vista de Beca
Vi cómo Ken movía las manos y la atraía hacia su abrazo mientras ella yacía sollozando contra su pecho.
Estaba llorando de verdad. La hembra alfa estaba realmente llorando por Ken. No sabía si reír a carcajadas o llorar a la par. Estaba claro que el hombre que amaba estaba enamorado de otra persona. Compañero o no, era invisible ahora que ella le confesaba su amor. Era un animal enamorado de ella, lo que explicaba por qué sus ojos cambiaban de color al expresar sus sentimientos.
—Kiara, no te odiamos en absoluto. Al contrario, ahora te queremos aún más que antes. Para nosotros,...