Desde el punto de vista de Lairy
—Hogar, dulce hogar. —susurré nada más entrar en la casa.
Zachary estaba justo detrás de mí fingiendo que no había pasado nada entre nosotros, le confesé mis sentimientos y sorprendentemente no se rió ni me regañó, de hecho me abrazó como si fuera algo precioso, esperó a que me calmara en el piso de abajo, fue entonces cuando me dejó.
—Apúrate y empaca lo que tengas que empacar. —Ordenó fríamente—. Ve, ahora.
Entré enseguida en el cuarto de baño y me dirigí al armario, lo abrí de un tirón y cogí uno de mis vestidos favoritos que me traía muy felices recuerdos.
Mi...