Desde el punto de vista de Calvin
—¡Alfa! —gritó Cobi con fuerza desde detrás de mí.
Respiraba con dificultad y todo lo que podía ver era el hermoso color rojo que cubría el suelo.
Naomi estaba tirada en el suelo con marcas de arañazos y cortes profundos. Su respiración era muy baja y no se movía en absoluto.
Me miré las manos, de las que goteaba sangre, y luego sonreí.
—Cobi, —llamé roncamente.
—Sí, Alfa —respondió con un tono respetuoso.
—¿Me acabas de levantar la voz? —pregunté seriamente.
Como pasó un segundo sin su respuesta, me giré lentamente y le miré. Sus ojos estaban fijos en el suelo y su...