—Eres el lobo de Zachary —Ella respondió.
Junté lentamente las manos en puños mientras mi respiración se aceleraba.
¡¡¡Ella pensó en mí como ese bastardo!!! ¡Peor! ¡Su maldito lobo! ¡Cómo no iba a distinguirnos!
—¿Te gustaría ver a Zachary? —le pregunté entre dientes.
—Por supuesto que te quiero tanto como a él. Y Brissa me lo ha contado todo, puede que actuén de forma diferente pero al final son uno, es lo mismo. Para ser honesta, estaba un poco triste y molesta porque te hiciste cargo sin decirle nada a Zachary, pero por otro lado, acepté la situación y esperé pacientemente hasta el día en que le permitieras a Zachary...