Desde el punto de vista de Gunnar
—¿En serio vamos a dejar ir a esas dos hembras alfas? —pregunté a Magnus distraídamente en el despacho y luego me estiré y me senté.
—Por supuesto. Nuestra Mate y Luna nos dieron valientemente sus opiniones. —Respondió mientras revisaba algunos papeles en su escritorio.
—Bueno, tienes razón. Pero ambos sabemos lo peligrosas que serán las cosas cuando vuelvan a su manada. Vamos a arriesgar nuestras vidas, así como la de nuestra Mate.
—¿Sabes algo que yo no sepa? —preguntó seriamente.
—En realidad no, pero supongo que tú y yo pensamos igual. Los dos estábamos encantados con algo y definitivamente no es natural. Se...