Desde el punto de vista de Zachary
Me senté nervioso junto a Lairy mientras miraba a su madre, que estaba sentada frente a nosotros. Tenía una mirada fría que lo decía todo.
—Aléjate de mi hija.
Mi corazón latía rápidamente y mi garganta se estaba secando. Hice lo posible por mantener la calma.
—Madre, basta. —susurró Lairy y luego tomó mi mano entre las suyas.
Le dediqué una rápida sonrisa para asegurarle que todo estaba bien, aunque en el fondo no lo estaba.
—¿Basta qué? —preguntó su madre mientras le apartaba un mechón de pelo de la mejilla.
—De darle a Zachary esa mirada asesina. —Lairy respondió.
—Lo siento, no...