Desde el punto de vista de Gunnar
—Quédate en una de nuestras habitaciones y no te muevas. —Le advertí a Freya seriamente.
—Pero...
—No, tú la escuchaste, ¿no? Hay un hechizo oculto en tu habitación. —respondió Magnus, interrumpiéndola.
—¿Y si te mata? Y si es muy perjudicial para los dos. —Exclamó por encima de su voz.
Sonreí, luego me acerqué y me incliné para besar su mejilla.
—El hecho de que estés preocupado por nosotros es muy desgarrador, pero tenemos que hacer esto, así que, quédate atrás y espera hasta que despejemos tu habitación, ¿Quedó claro? —dije suavemente.
—¡No! —Contestó enérgicamente y salió corriendo de la cocina dejándonos sorprendidos.
—¡Freya!...