VICTORIA
Tuvimos un día realmente ajetreado y al salir de la empresa en la tarde, nos encontramos con una pila de fotógrafos luchando por conseguir la exclusiva de nuestra historia o para el caso tomarnos una buena foto en la entrada del edificio, casi que no dejan que el auto avance cuando obstruyeron el paso, seguridad tuvo que intervenir antes que ocurriera algo realmente malo.
—¡Arthur! ¿Es cierto que tú esposa trabajaba de sirvienta en tu casa?— escucho gritar a uno de ellos y lo miro mal, aunque los vidrios están cerrados y son polarizados, eso no evita que los escuche y vea el flash de las cámaras disparando hacia...