SPENCER
David y yo habíamos estado en las canchas de tenis durante mucho tiempo cuando finalmente llegaron Franco y Yen.
_ Hey amigo. Parece que has estado muy ocupado últimamente. La única vez que puedo verte es cuando enciendo las noticias _ Le di unas palmaditas en el hombro a Franco y le guiñé un ojo y le sonreí a Yen.
Franco me apartó de inmediato y frunció el ceño:
_ No le guiñes el ojo y le sonrías así.
_ Demonios, Franco ¡Tómalo con calma! _ Me reí y levanté las manos en fingida rendición. Luego, presioné, _ Tú eres el que está tratando de tenderme una trampa con...