YENEFER
Sophia no era bienvenida, por lo que fue una gran sorpresa cuando entró en la habitación de Franco. En el instante en que vio a Franco acostado en la cama, corrió hacia él y gritó:
_ Fran... ¿Qué te pasó? ¿Duele?
Puse los ojos en blanco y me quejé en mi corazón.
_ Por supuesto que me dolió. ¿Por qué no te metes en un accidente y lo ves por ti misma?
Pero debo admitir que la actuación de Sophia estaba mejorando. Me hubiera convencido su actuación si no la conociera mejor.
_ ¡Ay Dios mío! ¡No puedo creerlo! Desearía ser yo quien tuvo el accidente automovilístico en tú...