YENEFER
_ Déjame ir_ le dije y me mordí el labio.
_ Me has estado diciendo eso mucho últimamente _ Franco le salió el tiro por la culata y me dio un golpe en la frente con el dedo.
_ ¡Ay! ¡Eso duele!_ gemí. Realmente dolió. Había usado mucha fuerza.
_ Como debería. Si no fuera así, no aprenderías la lección en absoluto. Te quito los ojos de encima durante medio día y tú te dedicas a beber. Ni siquiera te has recuperado por completo de tu última resaca y ya estás jugando. ¿Qué sucede contigo? _ Franco me golpeó de nuevo, descargando su molestia. Esta vez, solo ejerció un...