Me despierto temprano y lleno de energía la siguiente mañana. Mi mente está llena de pensamientos sobre lo que le diré a Tristan. Pero no solo eso, también tengo que averiguar qué le diré a Cody. Sé que si le digo lo que quiero hacer, no me dejará, pero esto es algo que necesito hacer no solo por mí misma, sino también por Tristan. No quiero que salga de donde está y descubra que he seguido adelante. Sí, pudo haber planeado matarme, pero aún me importa lo suficiente como para no hacerle pasar por eso.
Estoy sentada en la cocina cuando Cody baja corriendo las escaleras, lleva una carpeta bajo...