Mi plan de romper nuestro vínculo ha sido desechado, ¿no es así? No voy a decirle que me rechace, pero necesito una prueba. Debo proceder con cautela hasta saber si lo que dice es verdad. Necesito ponerlo a prueba. Es el único plan que no me hace sentir patética.
—¿Así que me vas a llevar de vuelta a tu manada? —pregunto.
—Si es lo que quieres, te llevaré de vuelta.
Asiento, dejando que mis pensamientos fluyan mientras me siento en la cama. Si me hace algo malo, me rendiré. Me prometo eso. Regresaré a su manada para ver si todo ha sido genuino como dice. A ella, también hablaré con...