17 de octubre de 1991
Estuve en la bañera anoche y pensé en ahogarme, luego me di cuenta de que mi cuerpo nunca me dejaría hacer eso, así que agarré mi cuchilla de afeitar de la ducha y la rompí para acceder a una de las hojas. Me senté en la bañera y presioné repetidamente contra mi piel, pero tenía demasiado miedo de la muerte para seguir adelante. Escondí la cuchilla rota debajo del gabinete donde el pequeño hueco en la parte superior deja justo el espacio suficiente para sostenerla. Él nunca la vería. La única razón por la que encontré el hueco fue porque estaba buscando con suficiente empeño....