Arya camina lo más rápido que puede a por sus cosas y se encuentra con un Ayden pálido en la entrada de urgencias, tal como prometió.
—Llegaste rápido —menciona ella entregándole su maleta de trabajo.
—Iba camino a casa, quería cambiarme para una comida de negocios —aclara—. John me llamó. ¿Qué sabes de tu Mirella?
—Me habló, me reclamó, dijo que ya sabía todo y luego hubo un alboroto y me colgaron —dice intentando llamar de nuevo a su madre, pero manda directo a buzón de voz.
—Lo siento —expresa con sinceridad.
Ambos suben al auto y John los lleva al sitio de reposo dónde yace su madre.
—¿Ya sabes...