—¿Ahora qué pasó? —pregunta a su hermano mientras pone sus manos en la cabeza con desespero.
—Mi novia imaginaria tuvo un aborto espontáneo y ocupo otros veinte… para ya, si no, ya sabes que le hablaré a mamá diciéndole que no me pagaste y que aún me debes.
—¿Cómo es posible que tengas el corazón tan frío? ¿Qué te hice para que me trates así? —inquiera ella con desespero.
—Pregúntale a tu padre, pero eso es algo que a mí no me interesa, solo quiero que me pagues. No me importa arruinar tu miserable vida, si tengo que delatarte lo haré —advierte con desagrado.
—¡No tengo dinero! ¿Es que te...