Luego de la consulta y más medicamento, ambos salieron rumbo al Bronx.
—¿Quién te dijo de este sitio? —pregunta él con curiosidad.
—John, el primer día que me quedé sola, quería pasta y él me recomendó este sitio.
—¿Y está rico? —pregunta él al ver que no es un lugar de mucha alcurnia.
—No lo sé, no alcancé a llegar, discutimos por teléfono y se me espantó el hambre —explica ella y baja de la camioneta sin esperarse a él.
Ayden se queda atónito, no era la primera vez que ella perdía el hambre por su causa.
—Venga, hay un sitio disponible —Arya avisa mientras él vuelve de estacionarse.
La...