Arya se había ocultado en un hotel no muy lejos de dónde estaba, solo quería un momento de paz y lo iba a aprovechar, ya que era fin de semana.
Había cargado su maleta de trabajo con poca ropa y sus documentos importantes. A pesar de que le dejó una nota a Ayden, sospechaba que no se lo tomaría bien. Sin embargo, estaba tan agobiada de sus juegos de “Eres mía”, “No confíes en Mark”, “No puedes salir”, etc.… que solo le faltaba decirle que no podía respirar.
Agradecía que le llevara y trajera de vuelta al trabajo, pero llegaba un punto en el que era asfixiante para ella. Aunque...