— ¿Te importaría si me ausento un rato?
Me acerco a Monica con una sonrisa comprensiva.
— Dejala en mis manos, estará muy segura. — Mike interviene y le lanzó una mirada asesina.
— Después de todo es tu culpa. — Bufo mientras que nuevamente lo que sucedió con Alicia vuelve a mi cabeza.
Cuando la vi con ese mini vestido, con un escote en su espalda, y esos tacones altos, mi verga se removió dentro de mis pantalones, ¡Dios! Necesitaba hacerla mía de una vez por todas, quería sentir como su rico coño aprieta mi verga, mientras que la hago gemir de placer debajo de mi. Pero al ver...