Unos cuantos días más tarde
Fernando bajó apresurado por las escaleras de la mansión, en menos de una hora su hijo tendría una cita importante con un especialista, y se estaba haciendo tarde.
—Santiago, cariño ¿Ya estás listo? —Le preguntó a su pequeño, quien asintió apenas con la cabeza
—Sí…
—Bueno mi amor, entonces me despido de tu madre y salimos
—¿Ella puede ir con nosotros? Como siempre papi —Le preguntó el niño en un hilo de voz
—No mi amor, hoy tiene que ir al colegio, es la entrega de calificaciones de Jonathan, es necesario que ella vaya, yo iré solo contigo ¿Está bien?
—Si—volvió a responder Santiago con...