Una hora más tarde, Cristine estaba en la misma sala de cirugía con el hijo de Amelia, harían el trasplante de inmediato, no esperarían más tiempo, y aunque el proceso no era algo que pusiera en riesgo la vida de alguno de los dos, afuera, en la sala de espera, Fernando y Amelia estaban sentados esperando por noticias, serían dos largas horas las que debían pasar para saber algo de sus familiares.
Amelia estaba sentada en una esquina completamente alejada de Fernando , y no porque le molestara su presencia, simplemente cada uno quiso afrontar su situación de esta manera. Ella por su parte estaba agotada, además incrédula por la...