Fernando se bajó del auto dando tumbos, sus piernas le temblaban, estaba consumido por los nervios.
<<Seré papá de nuevo, tendré otro hijo, Amelia es mía también >> Se repetía a cada paso que daba.
Todos en la iglesia se quedaron perplejos mirando a la entrada de la iglesia, también Amelia, que cuando vio la lánguida figura de Fernando asomarse, quiso desfallecer.
Matt miró con repudio a su primo, quien estaba interrumpiendo su gran día, los gemelos cuando vieron a su padre, salieron corriendo a su encuentro y le dieron un abrazo.
—¡Papi! —gritaron al unisonó
—¿Qué está haciendo mi primo aquí? —Preguntó Matt demasiado enojado
Amelia lo miró, pero...