Cuando me recupero cierro el grifo del agua y salgo enrollando mi cintura en una toalla, camino con pereza hasta el armario donde tomo otra toalla y seco mi cabello, mientras busco que ponerme con los ojos. Tomo un pantalón de chándal y una camiseta sin mangas, salgo del vestidor dispuesto a bajar a la cocina para ver si Isa me permite ayudarla un poco.
Tomo mi teléfono y me encamino hacia allá, una vez en el pasillo que conduce hasta allí, la escucho conversar animadamente con la otra empleada en la cocina sobre el viaje que hará a Italia en unos días, aun no sé qué voy hacer sin...