No sé si estoy agradecido con su interrupción o más frustrado que nunca, pero una cosa es cierta, acabo de confirmar que las cosas con Elizabeth no terminaron en Dubái que bien equivocado estaba con creer que si me tomaba mi tiempo y la disfrutaba de apoco sería suficiente. Elizabeth no se mueve, esta tan sorprendida por lo que acaba de pasar que no se mueve y yo la verdad no tengo paciencia para lidiar con esto.
— ¡ELIZABETH! — grito haciendo que se sobresalte y sintiéndome como una mierda por gritarla, después que le he pedido miles de veces que no lo haga conmigo — sal, ahora… — termino...