— Volker tiene todo lo que Elizabeth necesitara, — la ronca y sexy voz del magnate hace que todo mi cuerpo reaccione de inmediato, fijo mis ojos en el tablero al ver su nombre escrito en la pantalla.
Una semana entera sin escucharlo, una semana entera que he estado negándome que extraño el tono de su ronca voz, suspiro con nerviosismo, tratando de disimular la ansiedad que genera el escucharlo.
— Esta por enviárselo a su teléfono, recuerda dejarla en la entrada para que ingrese sola, si Luther está allí no quiero que la vea contigo... — hace una pausa y luego suspira, sé muy bien que sabe que estoy...