La periodista permanece de pie ante el deportivo con expresión sorprendida, desvía sus ojos del auto hasta mí y una vez más hasta el auto.
— subirá o ¿no? — la apresuro algo exasperado
— Claro — pasa junto a mí dejando el aroma de su perfume rondar mis fosas nasales.
Cierro la puerta y rodeo el auto, una vez dentro me giro para verla, su expresión ha vuelto a ser la misma, pero el brillo curioso en sus ojos es notable.
— Cinturón — ella asiente y se coloca el dispositivo de seguridad antes de que yo encienda el auto.
— Es hermoso — murmura y rio
— Es...