Su expresión de grandeza, superioridad y triunfo es épica, está gozando del momento y de saberse la ganadora, aunque en esto no gana nada, Kai no la quiere y de eso no me cabe la menor duda, trago duro cuando su sonrisa se ensancha al notar que la estoy mirando, pero no pierdo mi tiempo en ella, no se lo merece, desvió mis ojos al hombre a su lado, a la razón de esta loca decisión, a la razón de mis latidos desbocados en mi pecho, a la razón de mi existir, porque si, Kai Metzler está condicionando mi existir y mi vida de ahora en adelante.
— ¿Lizzy? —...