— No le digas así…— trato de defenderlo y ella sonríe de lado y eleva una de sus cejas con expresión de ¿en serio?
— ¿Entonces? — suelta cruzándose de brazos.
— Si te voy a contar, pero tienes que prometerme que no vas a decir absolutamente nada a nadie, que ni siquiera vas a volver a pensar en eso y sobre todo que vas a apoyarme…— suelto finalmente sintiéndome realmente sola por primera vez en mi vida.
— Lizzy estas asustándome…— comenta esta vez con expresión preocupada andando hacia mí — ¿Qué paso?
La guio hasta la que solía ser mi cama y una vez allí comienzo a contarle...