Lizzy White.
— Al final resultaste ser una mas ¿no? — Murmura el magnate mirándome con frialdad, su tono me mata pero sus palabras me sepultan — una zorra más... Leyna tenía razón...— mis ojos se abren como platos por la sorpresa porque jamás creí que Kai fuera capaz de decir algo como eso.
Sin darme tiempo de responderle se gira sobre sí mismo y se larga como alma que lleva el diablo llevándose con él toda mi fortaleza, mi convicción y si mi ganas de seguir. Me quedo de pie pegada a la pared procesando sus palabras, sintiendo aun como sus labios queman mi piel y sus manos adoran...