Se detiene en seco al ver a Isabella que se sorprende al verla a ella también.
— Lo siento, no tenía idea que... — Elizabeth sonríe forzadamente y suspira
— No se preocupe discúlpeme por la incomodidad, pero podría hacerme el favor de pedirme un taxi... — entonces Isabella me observa sobre su hombro y su ceño se frunce.
— ¿Vas a enviarla a su casa en taxi? — pregunta incrédula y cabreada, yo respiro profundo porque no estoy para esta mierda.
— Oh no se preocupe de verdad, no tiene que molestarse en llevarme — comenta la periodista en tono plano.
Isabella me fulmina con la mirada y se...