Winter le arroja un beso desde la distancia y con la boca llena de tostadas le dice divertida
— si no se casa contigo promete que seguirás haciendo todo esto por nosotras — el comentario me parece de lo más desagradable por lo que la fulmino con la mirada pero ella ni cuenta se da, en ese instante el timbre de la puerta suena y todo en mi cuerpo se alerta.
— mierda, ¿Qué hora es? — murmuro cuando salgo corriendo a mi habitación ansiosa.
— de acuerdo yo abriré — grita Winter desde la cocina, porque James apenas salí de ella me siguió.
— Amor cálmate, va a darte...