Mi ceño se frunce y me pongo alerta, estoy segura que lo llevaba anoche, entonces caigo en cuanta, Kai me lo quito. Frunzo el ceño y me pongo en pie de golpe.
— Disculpe señora Isabella
— Isabella cariño...— me interrumpe mirándome seria — ¿sucede algo?
— Si, necesito encontrar mi teléfono y lo deje en mi bolso, que esta la camioneta que tenía Kai anoche
— Cariño Kai se llevó la camioneta pero si necesitas llamar a alguien ten... — dice tendiéndome un teléfono inalámbrico
— Gracias — murmuro quedándome de una pieza, no se me el número del magnate.
Suspiro y veo a la mujer que continua cortando...