Una vez me giro rio divertido al ver la escena, Volker se me adelanto y la ha esposado, yo soy de cuerdas, Volker de esposas, cuando ve las cuerdas en mis manos también ríe. Se baja de la cama y pasa riendo a mi lado.
— lo siento pero ella es…
— ¿demasiado receptiva? — Volker ríe y continua su camino hasta la mesa.
Con sus manos fuera de juego pues no me queda nada más que empezar.
— ¿estas lista? — pregunto cuando la alcanzo ella se sobresalta y su piel se eriza.
— Si…— responde relamiendo sus labios y el puto gesto trae de regreso a la periodista...