— ¿Explícame qué demonios hace Luther aquí Elizabeth? — su cuerpo se tensa de inmediato y mi corazón se salta un par de latidos esperando lo peor.
La periodista no responde de inmediato solo me observa mientras me acerco a ella, no debería hacerlo porque hacerlo es caer en sus redes y no debería, pero simplemente no puedo estar en la misma habitación que ella deseándola como lo he estado haciendo todos estos malditos días, necesito sentirla, estrecharla contra mí.
No responde de inmediato hasta que esa jodida sonrisa que tanto patea mis cojones y me hace perder la paciencia se dibuja en sus labios, la misma sonrisa que llevaba...