— ¿Qué te paso? — pasa sus dedos con suavidad sobre la zona mirándome serio y yo no sé qué decir.
Mi mente anda tan aprisa que lo primero que hago es apartar su mano y el me ve sorprendido y preocupado.
— ¿Te duele? — entonces me voy por allí
— Sí, ayer tropecé en el jet con una silla y me he dado un buen golpe pero no es nada de qué preocuparse — paso junto a él con prisas y tomo el jean para vestirme con rapidez, no tengo idea si hay más marcas en mi cuerpo que evidencien mi infidelidad.
— Seguro estabas distraída con alguna...