Respiramos aceleradamente, mi cuerpo se estremece y debo soltar su cuello para poyar mi mano en el cristal y darnos más estabilidad, ella mantiene sus ojos cerrados, los labios entreabiertos y la respiración jadeante, beso su mejilla, sus parpados y termino en sus labios besándola con suavidad, roso mi lengua sobre sus labios y sonrió cuando vuelve a estremecerse.
— Me fascina señorita White… — reafirmo lo dicho ella suspira y sonríe
— Me vuelve loca señor Metzler… — admite y rio
— Lamento informarle que usted ya estaba loca cuando me conoció… — abre los ojos sorprendidas y sonríe
— ¿Por qué dices eso?
— Me llamaste idiota en...