Me giro sobre mí mismo y camino despacio hacia la puerta una vez allí me giro para observarla una vez más, ella se remueve entre las sabanas y se gira dejándome ver una vez más ese hermoso rostro que ahora no deja de aparecer en mi cabeza. Niego con la cabeza y salgo de su habitación, cierro la puerta con cuidado para no despertarla y camino hasta la mía.
En cuanto estoy solo en mi habitación me deshago de mi ropa y entro una vez más a la ducha, quito todo el rastro de las caricias que me propicio aquella rubia en Fire con agua y jabón, mientras me enjabono...